Vermicompostador de la licenciatura en Gastronomía Nutricional en la UNEVE



Diseño e implementación de un sistema de compostaje avanzado en el edificio de Gastronomía Nutricional de la UNEVE para alimentar a 3 sistemas de producción.
          



El documento relativo a este proyecto puede descargarse en la siguiente liga.


El proyecto de vermicompostador, jardín vertical y huerto urbano a implementar en el nuevo edificio de Gastronomía dela UNEVE, busca promover prácticas sustentables y la conciencia ambiental entre la comunidad universitaria. Este proyecto tiene como objetivo aprovechar los residuos orgánicos generados en el campus, transformándolos en abono mediante el proceso de vermicompostaje.  Al mismo tiempo, se desarrolla  dentro del edificio un jardín vertical que embellece el espacio, mejora la calidad del aire y contribuye al bienestar de los estudiantes y el personal.

 

El vermicompostador permite reciclar desechos orgánicos como restos de alimentos y residuos vegetales. Las lombrices descomponen estos materiales, produciendo un abono natural rico en nutrientes, conocido como humus, que puede ser utilizado para fertilizar las plantas del jardín vertical y otros espacios verdes en el campus. Este proceso cierra el ciclo de residuos de forma natural, reduciendo la cantidad de basura que termina en los vertederos y disminuyendo la huella de carbono de la universidad.

 

El jardín vertical, por su parte, no solo aprovecha el humus generado por el vermicompostador, sino que también tiene un impacto positivo en el entorno. Las plantas en las paredes del campus actúan como un filtro natural, mejorando la calidad del aire y reduciendo el impacto de la contaminación. Además, este jardín ofrece un espacio estéticamente agradable, que mejora la calidad de vida en el entorno universitario, al tiempo que enseña a los estudiantes sobre los beneficios de la agricultura urbana y la sustentabilidad.

 

Este proyecto, con su enfoque en el reciclaje de residuos y la creación de espacios verdes, busca fomentar una cultura ecológica dentro de la universidad, demostrando cómo pequeñas acciones pueden generar un impacto significativo en el medio ambiente local y en la conciencia colectiva.


1.  Planteamiento del problema

 

 

El problema del desperdicio y mal uso de los desechos orgánicos en cocinas y restaurantes es una preocupación creciente en la actualidad, tanto a nivel ambiental como económico. En la mayoría de los establecimientos gastronómicos, grandes cantidades de materia orgánica útil, que podrían ser recicladas o reutilizadas, terminan en la basura sin haber sido aprovechadas. Este tipo de prácticas no solo exacerba la generación de residuos sólidos, sino que también incrementa las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente metano, que se liberan cuando estos residuos se descomponen en vertederos o rellenos sanitarios. Por lo tanto, es necesario abordar este problema con un enfoque sistémico y sostenible para reducir el impacto ambiental y optimizar el uso de los recursos involucrados en la producción y consumo de alimentos.

 

Impacto ambiental y económico del desperdicio de desechos orgánicos.

 


Cada año, millones de toneladas de restos orgánicos provenientes de cocinas y restaurantes se descartan sin ningún tipo de tratamiento adecuado. Estos desechos incluyen restos de frutas, verduras, cáscaras de huevo, restos de carnes, y otros alimentos que, si se manejan correctamente, podrían tener un segundo uso o ser transformados en productos útiles, como el compost. Sin embargo, al no contar con sistemas eficientes para gestionar estos residuos, gran parte de los restos orgánicos terminan en vertederos, donde generan graves problemas ambientales. Al descomponerse en condiciones anaeróbicas (sin oxígeno), los restos orgánicos liberan metano, un gas de efecto invernadero que tiene un impacto en el calentamiento global 25 veces más potente que el dióxido de carbono.

El desperdicio de alimentos también representa una pérdida significativa de recursos naturales, especialmente agua y energía. La producción de alimentos requiere grandes cantidades de agua para el riego, así como energía para su procesamiento, transporte y refrigeración. Cuando estos alimentos se desperdician, se malgastan todos los recursos asociados a su producción. Por ejemplo, se estima que el 70% del agua dulce del planeta se utiliza en la agricultura, lo que significa que cada vez que se desperdicia un alimento, también se está malgastando agua valiosa. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), aproximadamente un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano se desperdicia, lo que equivale a cerca de 1.3 mil millones de toneladas de alimentos al año. Este nivel de desperdicio es insostenible y plantea serios desafíos para la seguridad alimentaria y la gestión de recursos en el futuro.

 

Desafíos en la gestión de los desechos orgánicos

 

Uno de los principales problemas que enfrentan las cocinas, ya sean domésticas o industriales, es la falta de estrategias efectivas para gestionar los desechos orgánicos. Muchas veces, los residuos se mezclan con otros tipos de desechos, como plásticos o metales, lo que hace más difícil su separación y tratamiento posterior. Además, los espacios de almacenamiento limitados en las cocinas y la falta de infraestructura adecuada para la recogida y el procesamiento de residuos orgánicos son barreras que complican la implementación de soluciones sostenibles.

El problema del desperdicio de restos orgánicos en cocinas y restaurantes es un desafío significativo que requiere una respuesta conjunta desde múltiples frentes. No se trata solo de un problema ambiental, sino también de una cuestión económica y social, ya que el mal manejo de los desechos afecta directamente a la sostenibilidad de los recursos naturales y contribuye al cambio climático. A través de la implementación de prácticas sostenibles, la educación, el uso de tecnologías innovadoras y la colaboración con iniciativas locales, es posible reducir considerablemente la cantidad de residuos orgánicos que terminan en los vertederos y transformar los restos de alimentos en recursos valiosos para el medio ambiente. Solo un enfoque integral y consciente permitirá afrontar con éxito este desafío y crear un sistema alimentario más sostenible para el futuro.

2.  Justificación

 

En la actualidad, con la amenaza del cambio climático y niveles aumentados de polución, la implementación de jardines verticales, huertos comunitarios, huertos en azotea y cualquier otro proyecto que involucre el crecimiento y desarrollo de vegetación es de primera importancia, ya que esto ayuda a contrarrestar las emisiones de gases de efecto invernadero, a la par que reduce la presión productiva sobre los campos de cultivo. Y acerca al ser humano al contacto con la naturaleza, un factor que múltiples estudios psicológicos han evidenciado como una importante  manera de enfrentar y reducir el estrés.

Abordar el problema del desperdicio de restos orgánicos requiere un enfoque integral que involucre a todos los actores en la cadena alimentaria, desde los productores hasta los consumidores finales. Las cocinas y restaurantes juegan un rol crucial en este proceso, y su participación en la reducción del desperdicio de alimentos es fundamental. Existen varias estrategias que pueden implementarse para gestionar los residuos de manera más eficiente y responsable.

El compostaje es una de las soluciones más viables para el manejo de residuos orgánicos, ya que permite transformar restos de alimentos en abono natural, lo cual no solo reduce la cantidad de residuos que terminan en vertederos, sino que también regresa nutrientes al suelo, promoviendo un ciclo de vida más sostenible para los alimentos. Sin embargo, la adopción del compostaje en cocinas y restaurantes no es una práctica generalizada. Las razones de esta falta de adopción incluyen el desconocimiento sobre los beneficios del compostaje, la percepción de que es un proceso complicado, y la falta de incentivos para su implementación.


3.       Objetivos

 

3.1 Objetivo General:

·                 Desarrollar un sistema de compostaje avanzado que permita suministrar fertilizante de alta calidad a 3 unidades de producción: un invernadero con plantas medicinales, un jardín vertical con hortalizas y un huerto urbano que beneficiaría a 750 personas.

 

3.2 Objetivos Específicos:

·                Diseñar un sistema de compostaje avanzado que permita suministrar fertilizante de alta calidad a 3 sistemas Esto implicara realizar pruebas de deshidratación con ingredientes como tomate, jitomate, cebolla, ajo, cilantro, etc. Para determinar cuáles de estos productos brindan los mejores resultados en términos de sabor y conservación.

·                Diseñar un jardín vertical que esté localizado sobre ambas paredes laterales a las escaleras del edificio de gastronomía.

·                Suministrar fertiizante de alta calidad a 3 sistemas:

o      Un jardín vertical con fines ornamentales y utilitarios que proporcionará insumos a 655 alumnos de la Licenciatura en gastronomía nutricional.

o      Un invernadero que proporcionará remedios herbolarios a un estimado de 50 alumnos de la Licenciatura  en Acupuntura humana rehabilitatoria y 50 alumnos de la Licenciatura en Gerontología

o      Un huerto urbano que proporcionará insumos a los mismos 655 alumnos de la Licenciatura den Gastronomía Nutricional.

 

 


 

4.  Ubicación:

4.1 Sistema de compostaje avanzado:

 

El sistema de compostaje avanzado estaría ubicado al noroeste del nuevo edificio de gastronomía. Con un perímetro de 10 x 20 mts. Para dar un total de 200 mts cuadrados. Este sistema estaría localizado sobre un suelo de tipo vertisol resultado de inundaciones prolongadas.   Y allí mismo estaría localizado el huerto urbano.

Los vertisoles son suelos derivados de inundaciones, de color oscuro, ricos en materia orgánica y de composición  finas a muy finas con una alto porcentaje de arcillas expansivas.

Los vertisoles  son suelos altamente plásticos, de permeabilidad lenta y  con gran capacidad  para retener altos contenidos de agua. (Museo de suelos, 2024). Por lo cual es ideal para mantener húmedos huertos urbanos y aportar humedad a la vermicomposta .

Este espacio al noroeste del edificio no tiene un uso evidente de momento y estaría disponible para estas funciones.

 

Figura 1


Ubicación del sistema de compostaje avanzado..



Figura 2


Vermicompostador.


Fuente: https://lombritec.com/fabricar-compostador-casero/


Los restos orgánicos están siendo usados para alimentar un vivero, un jardín vertical y un huerto urbano.












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